domingo, 30 de octubre de 2011

El ronquido de mi padre








EL RONQUIDO DE MI PADRE


Al entrar escuché pasos, mas no le di importancia; podía ser el crujir de los árboles, pues en aquella noche aciaga la tempestad irrumpía con estrépito.


Ya en el interior de la casa escuché un ronquido entrecortado, era sin duda el ronquido de mi padre; no le di mayor relevancia. A medida que me acercaba a mi habitación el ronquido fue cesando y desapareció lentamente. Ahora sí se oían pasos con claridad, por todas partes... el miedo engullía mi alma.


Estaba solo y tremendamente aterrado, escalofríos me recorrían el espinazo. Fui al salón y detrás de las cortinas, elucubré la silueta de mi hermano, me acerqué y, al descorrer la cortina, lo encontré portando un hacha en su mano derecha y en la izquierda su cabeza sostenida por los pelos.


Corrió hacia mí, y yo, hacia la habitación de mis padres. -¡Dios mío! -grité-, esto no me podía estar pasando a mí.


Cuando entré en la habitación de mis viejos tropecé con un bulto humano (?); era el alma en pena de mi abuelo que lloraba al ver a mis padres degollados como corderos.


De repente, una mano me agarró férreamente del cuello, me di la vuelta y se trataba de mi hermano otra vez, de cuyo cuello borboteaba sangre.


Entonces, mis padres se acercaban como zombies hacia mí, con la cara pálida y el corazón colgando. Mi abuelo gritaba desde el más allá en el más acá, y no podía moverme, quería correr pero no podía, permanecí inmóvil unos segundos que se me hicieron eternos...


A lo lejos escuchaba a mi novia, que me gritaba: “¡despierta, cariño! sólo ha sido una pesadilla, ¡despierta!”.


Y me encontré encima de mi cama bañado en sudor. Intenté incorporarme y respirar aliviado, pero observé que a mi novia le habían crecido colmillos que goteaban sangre y además se disponía a clavármelos en la yugular.


La empujé hacia un lado para poder escapar y salté de la cama. Corrí velozmente hacia la calle; había una niebla muy espesa, y en ella me perdí...

R. AGUIRRE
De mi libro Sueños de Ultratumba.

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