viernes, 4 de noviembre de 2011

El soldado



EL SOLDADO

 
         En la interna e indisplicente agonía de noches sin nubes se adivina, entre las sombras, su silueta enmarcada por el contorno de un rayo fugaz. El valiente soldado que mira fijamente a los ojos del prisionero, ve reflejado en sus pupilas al hijo que todavía no conoce, pues su esposa, embarazada de ocho meses, le despidió en el puerto, desde donde su portaaviones partió.

El prisionero le hablaba suplicándole piedad en una lengua que el soldado no entendía. Poco a poco, y por unos instantes repletos de tensión, el soldado perdió contacto con la realidad del que tenía enfrente, exceptuando sus pupilas, que le muestran la imagen de su precioso hijo, hijo que todavía no conoce ni conocerá...


               El prisionero le asestará una puñalada mortal.


_RAMÓN AGUIRRE_