domingo, 15 de enero de 2012

Callejón Maldito



CALLEJÓN MALDITO


    Las balas disparadas al centro del corazón no hieren a los bastardos del callejón maldito, sino que los hacen más fuertes -pesa más la plata que la pólvora- y los murciélagos gigantes que sobrevuelan el callejón y los alrededores, son sus más fieles aliados.

    Dispersan a las tropas de contención, mientras que el suspiro aletargado de un íncubo maldito, dilata la esperanza de una realidad varada que nadie conoce.
   
    Los humanos perdemos la partida día tras día ante tales espectros, pues es bien sabido que son invencibles…
   
                                                           y nosotros simples mortales,                            
                                                           aunque sin ningún miedo a la muerte.


_RAMÓN AGUIRRE_

No hay comentarios:

Publicar un comentario