sábado, 3 de agosto de 2013

Que hable el silencio



QUE HABLE EL SILENCIO



La soledad incrustada
se hunde en mi piel
con el delirio incomparable
de tu identidad intacta…

Mírame a los ojos,
mírame a los ojos,
pero no digas nada,
que sean ellos los que hablen;

que hablen nuestras pupilas;
que hable el silencio…


Que el dolor del pasado
retome un camino sin retorno
y dejemos que fluya y quede atrás.


Déjame rozar tu piel
con mis alas de fuego.

Déjame rozar tus labios
con los míos sedientos,
con los míos vacíos de tanto.


Mírame a los ojos,
mírame a los ojos,
pero no digas nada,
que sean ellos los que hablen;

que hablen nuestras pupilas;
que hable el silencio,
que hable definitivamente el infinito.


R. AGUIRRE ©

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