sábado, 23 de noviembre de 2013

Hálito Perpetuo



HÁLITO PERPETUO



La usurpación de la Nada
conlleva la imprecación
de una sentencia implícita
a la sinrazón
de sombras ineludibles
a pesar de los rezos y diatribas.


Piensas que tienes
el mundo en tus manos
pero lo que sostienes
es una calabaza podrida.

El Planeta muere
en su hálito perpetuo
y la desazón de las conciencias
invita a la soledad más negra.


Cuando el vilipendiado trasunto
transmite a mis axones,
hacia un éxodo vacuo,
que eclosionará con un exabrupto exacerbado…

 
aunque los días continúen,
aunque siempre amanezca,
aunque el tiempo se detenga,
aunque las pesadillas no cesen...


Mientras que el dolor exonerado
concluirá con una trifulca
que a todos nos atrapará sin remisión
y sabemos
que ya no queda demasiado.


Intervendremos a favor del Kaos
con cada parpadeo
y la Parca se hará ineludible
en cualquier rincón
de este mundo que desfallece…

 
                                en su hálito perpetuo.


 
R. AGUIRRE (2013)  V ENCUENTRO ORETANIA DE POETAS

sábado, 16 de noviembre de 2013

Extracto de Canción Búsqueda



EXTRACTO DEL POEMA CANCIÓN ÍNTIMA



Hay luces apagadas que vuelan como pájaros.


Después, ya lo sabemos,
son los últimos trenes,
los postigos abiertos
y el desnudo que cruza la ventana
con la piel de los sueños.


No quería otra noche,
no buscaba el silencio,
ni siquiera los mástiles
que tienen el sigilo de los ecos.


Depuraciones, brumas,
ahora ya lo sabemos,
la voz es de madera y se corrompe
sumergida con el tiempo.


¿Dónde va el perseguido?
Ha bajado al otoño
para hablar el idioma de los árboles muertos.



De Luis García Montero. La intimidad de la serpiente.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Como sueñan las sirenas



COMO SUEÑAN LAS SIRENAS



Hablaste con un mar repleto de sirenas
y los barcos siempre arribaban a tu puerto,
tenías un novio en cada amarre.


Eras ajena a tu belleza,
pero todos se daban cuenta
de que sólo existías tú
en el corazón de los marineros.


    De Belfast a New York…
    De Estambul a Hong-Kong…
               

Decidiste recorrer todos los mares
esperando caer en las redes
de un príncipe armador
que siempre te quisiera…


las sirenas siguen soñando;
a ti ya no te hace falta.

  
R. AGUIRRE © (2013)