sábado, 28 de marzo de 2015

El pueblo de Nilyaé - Capítulo 5


5


Me quedé mirando la escena que estaban protagonizando tan grotescos personajes, pero no dije nada.

Estaba deseando largarme cuanto antes de aquel lugar. Ya imaginaba a mis hijos recibiéndome con sus brazos abiertos, sus caras sonrientes y sus ojos llenos de ilusión… Estaba abstraído en aquellos pensamientos, cuando un latigazo verbal por parte de la casera, me trajo de vuelta a la realidad.


-¡Tú qué miras! -exclamó.
-Nada, yo solamente pretendo pagar y marcharme, si no es molestia.
-Molestias, molestias -farfulló entre dientes¾. ¿Y no te quedas a desayunar? –preguntó llevándose sus manazas a la cadera.
-No, tengo mucha prisa, debería haber llegado ayer a mi destino, gracias de todas formas -agregué con diplomacia.
         -Está bien, son treinta euros, cinco mil pesetas de las de antes, así no tienes que comerte el tarro con cálculos inútiles -añadió con arrogancia.

Saqué la cartera y le pagué. Luego subí a la habitación y recogí la maleta, bajé de nuevo, pero ya no había nadie en recepción; imaginé que estarían desayunando. Dejé la llave encima del mostrador y salí a la calle...

R. AGUIRRE ©

2 comentarios:

  1. Un lugar extraño con tinte oscura, terrorífica, personajes siniestros pero bastante particulares. Uno se siente en la piel del visitante que sabe que hay algo raro allí y quiere largarse lo más rápido que pueda, pero a la vez necesita saber que clase de misterio oculta aquel espantoso lugar. Las descripciones son elocuentes, el sarcasmo está utilizado en su justa medida. El lector se regocija con descripciones muy dinámicas, escenas cortas y diálogos impecables. Enhorabuena! Me gustó mucho.

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  2. Gracias maja!! Me alegro de que te haya llegado esta historia =) Aunque te faltan aún muchos capítulos por leer ;)

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