domingo, 24 de mayo de 2015

El eco de lo eterno




















EL ECO DE LO ETERNO



El idilio subversivo de las sombras
efímeras y ocultas diverge en un
trasunto malogrado e indeleble,
hacia lo inaudito de las mentiras
lanzadas al vacío de forma gratuita
y con visos de doliente eternidad,


más allá de una realidad
que surca el mar de la melancolía.


Cuando lo ingrato del recuerdo
tergiversa las razones telúricas
con la pretensión de abarcar todas
las fronteras del dolor,


tras el eco de lo eterno
que arrastra nuestras entrañas
hasta el límite
de lo que ya no existe…


De todo lo prohibido.



R. AGUIRRE © 2015

viernes, 15 de mayo de 2015

El pueblo de Nilyaé - Capítulo 6


6

         Era miércoles y lucía un sol abrasador, pero en aquel pueblo había algo extraño, algo que no sabía explicar en aquellos momentos; era una sensación de tedio, de hastío y al mismo tiempo de inseguridad y fragilidad. La relación con aquella gente era diferente.

Respiré profundamente y me encaminé hacia mi Porsche.

Las calles eran sinuosas, empinadas y muy irregulares, la calle por la que pasaba la carretera era la más ancha y llana. Las casas de la calle principal eran muy viejas, parecía como si aquel pueblo hubiese nacido a raíz de la carretera, como si la gente que iba pasando por ella se fuese quedando a vivir allí, no cabía otra explicación…

Me iba acercando al coche y completamente absorto comprobé que ¡Le habían rajado las ruedas! Solté la maleta y me llevé las manos a la cabeza, aquello no me podía estar pasando… parecía una auténtica pesadilla o una broma de bastante mal gusto.

 Volví indignado a la pensión. Llamé al dichoso timbre, esta vez muy cabreado y abrió la puerta la engreída pensionera.

-Hay un taller a las afueras, tal vez allí te puedan solucionar el problema ¾dijo nada más verme al abrir la puerta.


No ganaba para sorpresas, ¿cómo diablos podía saber aquella imbécil, lo que le había pasado a mi coche si ni siquiera había salido a la calle? A no ser que tuviera algo que ver con lo que estaba ocurriendo. Pero ponerse ahora a pensar todo eso no solucionaba nada. Decidí dirigirme hacia el taller, a ver si encontraba una solución rápida para largarme lo antes posible de aquel deleznable pueblucho, que me producía muy malas vibraciones y siempre he sido bastante intuitivo, tanto con las personas como con las situaciones diferentes que nos pueden abordar en cualquier momento.

R. AGUIRRE ©

sábado, 2 de mayo de 2015

Horizontes Anaranjados

















HORIZONTES ANARANJADOS


El índalo inextricable
sueña con alas de acero,
en Melisas y Medeas
desde el interior 
de sus sueños...

Y la indescifrable clave
de tu corazón varado
permite controlar
las emociones inconexas
de horizontes anaranjados.

Cuando en el desvarío 
de las tardes cansadas,
la irrealidad de lo ficticio
se cuelga en los hombros
y nos abraza con fuerza...

al menos a mí, 
                      bajo el deseo de 
                             intentar no morir ti.


R. AGUIRRE ©