viernes, 10 de julio de 2015

Pupila desvelada

























PUPILA DESVELADA


Apagadas ya las velas de todas las celdas, las feligresas descansaban y en un susurro entrecortado, se vislumbraba la letanía de tantas noches sin alegría.


La monja desamparada otea el horizonte henchido y quejumbroso. El hito que marcó la pauta brillaba con destellos monocromáticos, reflejos de una vela desvelada. El atardecer impertérrito y monótono se había repetido un día más; otra noche más; aquella noche...


Y ni la mar ni mil almas rotas, podrán devolverme aquel poema de trazos místicos...

donde continúa esta historia.


R. AGUIRRE © 
De mi libro Sueños de Ultratumba.

2 comentarios:

  1. Eso mismo pienso yo: donde continúa la historia? Me quedé con ganas de más. Sos muy talentoso, te admiro profundamente.

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